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Mandala Tejido

 

COLORES: Blanco y Verdes.

Ojo de Dios, Mandala inspirado en la naturaleza, considerado foco energético de protección y sanación que al colgarlo en el hogar, brinda armonía y claridad, creando un espacio de energía positiva.

Descripción del Producto

Nuestras creaciones se componen de una estructura formada por palos de madera de bambú sobre la que tejemos con hilo egipcio 100% algodón puro y lanas de primera calidad y vivos y vibrantes colores.

DIÁMETRO APROXIMADO DE LA PIEZA: 12 cm.

NÚMERO DE PUNTAS: 6

TEJIDO CON: Hilo.

Los Ojos de Dios (o Si´Kuli en lengua indígena) son elementos ceremoniales sagrados provenientes de los pueblos prehispánicos del suroeste de norte América y la península de México, principalmente de las culturas Wixarika, Huichol o los indios Navajo, entre otros.

En sus orígenes estaban dedicados a Tate’ Naaliwa’mi si’kuli, la Madre Agua del Este, que tiene especial preocupación por los niños y que es la creadora de las calabazas y de todas las flores, y eran presentes que se daban a las familias cuando nacía un hijo, y se les agregaba una vuelta de hilo y diseños en cada año que cumplía, para la protección y la salud. También se usaban como ofrendas para pedir protección en otras áreas de la vida cotidiana.

Los Ojos de Dios simbolizan los cinco puntos cardinales del indígena: Norte, Sur, Este, Oeste y el centro, punto de partida de todo. Los colores del Ojo de Dios simbolizan el poder y sirven para ver y entender las cosas desconocidas.

Hoy en día los Ojos de Dios se han extendido por todo el mundo, alejándose del sentido ceremonial que poseían y acercándose más al arte, con sus formas y colores siendo verdaderos mandalas sacados de la naturaleza.

Cuando confeccionamos un Ojo de Dios entrelazamos nuestras intenciones de amor en cada vuelta creando así una pieza artesanal en la que confluyen la geometría, la vibración de los colores y de nuestros pensamientos.

Hacer un Ojo de Dios nos implica dirigirnos a nuestro mundo interior y establecer un diálogo con nuestra alma, la cual se comunica a través de nuestras manos, utilizando la vibración de nuestros pensamientos y los colores para crear un instrumento de meditación y presencia.

A los Ojos de Dios se les consideran focos energéticos de protección y sanación que al colgarlos en un espacio despejado, brindan armonía y claridad, al mirarlos tu cerebro reconoce la forma natural y esencial del mandala, que se encuentra escondido en la naturaleza. Crean un espacio de energía positiva en el hogar o en el sitio donde se quieran usar.

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